Bueno, eso del linfa fría es conveniente evidente, me dijo mi pretendiente, mirando los pezones de mis tetas, que estaban enteramente erguidos. En cierta forma, lo bueno era que esa situación disimulaba la realidad, que era mi agitación por estarme exhibiendo de esta manera frente a todos en el lugar. Tomé asiento en mi sitio, por habitar en la terracita, el corriente nos golpeaba siempre, por lo que supe que mi camiseta no tardaría mucho espacio en volver a secarse, y mi exhibición terminaría allá mismo. Igual, anteriormente de que eso sucediera, el mesero caldo con nuestro pedido, así que estuvo contemplando mis pechos mientras ese tris. Mientras comimos, conversábamos de complejo temas, trabajo, cosas personales entre otros, yo intenté en la medida de lo posible no poner atención fuera de lo que pasaba en nuestra mesa, era suficiente con tener a Carlos viéndome perpetuamente los senos. Al finalizar de comer, casi solitaria seca la camiseta, y actualmente mis tetas estaban nuevamente ocultas, la aura había hecho ya su trabajo. Mi amigo y Carlos pagaron la cuenta y nos dispusimos a retirarnos del sitio. En el momento que íbamos saliendo, me di cuenta que uno de los meseros entró al sitio adonde estaba la caja saliendo enseguida con unos papeles, y se caldo rápidamente inclusive ganar alcanzarnos en la salida, donde se dirigió directamente hacia mí:

-Disculpe muchacha, quisiera entregarle este volante e invitarla a que participe del imprevisto, sería genial contar con su presencia, y también la suya doncella, esto último dirigiéndose a Andrea y entregándole un volante igual al que me había dado a mi unos segundos precedentemente. Yo lo miré vertiginosamente y vi que se trataba de un concurso de camisetas mojadas, lo cual me dio poco de risa al tiempo que me dio un poco de vergüenza, y con cierto aire de retraimiento le contesté:

-Creo que hoy les he dado un espectáculo hoy! Le dije al mesero.

-Sí, así es, y por eso creo que no te costaría para ausencia repetirlo machita!

-Ya veremos, le dije tanto en tono de decir no. No tenía ningún interés en ese momento de participar en un concurso de esa clase, primero porque estaba con mi enamorado, y segundo, porque estaba con mis amigos igualmente. Si bien es cierto, años atrás había participado un par de veces en eventos tal ese, hoy en día no tenía ninguna fin de hacerlo. Salimos del taberna, boté el volante en un vertedero justo al frente del comercio, en un albañal, acaso hasta el mesero me vio hacerlo, corto me importaba, pero lo que yo creí que sería asunto enterrado, está allá de serlo. No habíamos empezado a caminar de retorno en el momento que Andrea me preguntó:

-Jessica, entraras en el concurso cierto?

-Nooo, como se te ocurre Andrea, si quieres entras tú! Le contesté como con estupefacción.

-Ja ja ja ja, yo Jessica, si eres tú la que le gustan esos concursos, actualmente diste un gran espectáculo, no sería más que eso!

-No, no y no, y listo, no hablo más del asunto, les dije excesivo seria y decidida. En ese momento terminó la discusión sobre el tema, y por otro lado empezó un lio en mi mente de pensamientos, que si lo hecho por Andrea en el lavabo había sido tramado, acaso sabia lo del concurso, quizá inclusive le había dicho al mesero que me diera el volante, en fin, mi mente se perdió en esos pensamientos y discusiones mentales hasta que nuevamente fue una dicción la que me trajo a firme:

-Estás de convenio Jessica? Me dijo mi enamorado, y yo otra vez no sabía que es lo que habían hablado.

-Ehhh, que paso? Colgante!

-Otra vez Jessica, palanquín tal externamente de este mundo! Hablamos sobre en que iremos en la tarde, quedamos de ir a la litoral en el cual estuvimos antiguamente, te parece? Me repitió mi pretendiente.

-Si si, excelente, contesté. Seguimos andando inclusive que llegamos a la litoral. Una vez cerca, buscamos un sitio con una sombra, bajo una palma en la litoral, colocamos nuestras cosas, extendimos nuestras toallas y nos alistamos para la tarde de playa. Yo por mi parte me quité mi short primero, quedando con el hilito que tenía por la mañana, y luego, carente pensármelo mucho, me quité la camiseta, tumbándome en seguida boca bajo para tomar el sol. Le pedí a mi pretendiente que me colocara bronceador en la espalda, cosa que hizo de asaz buena ansia y de manera extraña, se aplicó en ello mucho bien, llegando hasta inclusive hacer que me excitara un disminuido. Andrea por su parte, imitándome, se tumbó boca abajo en su toalla y Carlos le dio crema en su espalda, soltándole su bra y dejándola igual que yo, en topless. Así estuvimos un rato, hasta que decidí incorporarme para darme la vuelta, nuevamente mi pretendiente me dio crema por todo el cuerpo, primero dándose gusto en mis tetas, y definitivamente llegando a mi sexualidad y tocándome al punto que tuve que soltar un par de gemidos que seguro no pasaron desapercibidos a los oídos de mis amigos.

-Te gusta eso perrita? Me pregunto mi futuro al atención. Yo no pude contestar nadie, estaba tan excitada que las palabras no me salían, pero igual él sabía que la dictamen era afirmativa. Me dejo actualmente para tomar el sol, y no me di cuenta todo lo que años había transcurrido ni lo que estaba pasando hasta que mi futuro me volvió a hablar:

-Vamos Jess, vamos al linfa un tris. Al abrir los ojos, ya Andrea y Carlos se dirigían al mar, yo me levanté con asistencia de mi enamorado y corrimos al agua. Estaba deliciosa, entramos bastante profundo, atrás de la zona en donde revientan las olas, por ratos nuestro pies no tocaban fondo, cerca iniciamos a flotar un rato, luego nos fuimos saliendo escaso a poco inclusive llegar a una zona en el cual ya podíamos estar de pie, aun había que tener cuidado con las olas que eran bastante fuertes. Hasta ese momento fue que miré hacia la playa, a la zona donde estaban nuestras cosas y vi que prácticamente estábamos solos en el lugar, fuera de nosotros, había solamente una pareja más y bastante alejada de nuestro sitio. Miré a Andrea, quien al igual que yo, estaba en topless, me agradó mirarla así y saber que estaba a gusto. Nos divertimos por un rato, luego salimos del mar y regresamos a tomar sol por un rato más. Así pasamos la tarde hasta que el sol empezó a desaparecer por el horizonte a eso de las 17:30. A esa hora, fuimos a echar un último baño al agua, para liberarnos de la arena de nuestros cuerpos, al regresar a nuestro sitio procedimos a vestirnos nuevamente, al menos nosotras, ya que los chicos no tenían nada más que ponerse. Yo me puse mi camiseta, la que inmediatamente se pegó a mi cuerpo por lo mojada que estaba, dejando mis pechos a la vista nuevamente, me coloqué los zapados limpiándome los pies con el paño para quitar la arena y tome el short y lo eché en el bolsito, no me lo pondría. Nos fuimos hacia el hotel, trayecto que no tuvo mayor incidente a parte de algunas miradas a mis tetas y culo. Ya en el hotel, como siempre, Juan estaba atento a nuestro paso, y aparte de él, noté como el hotel estaba bastante más lleno, y había mucha gente moviéndose por todos lados, y bueno, era jueves, día en el que los agentes vendedores parecía que frecuentaban más la zona. Cuando llegamos a la entradita de la habitación de Andrea ella nos dijo de ver videos porno videos de incesto videos amateurs porno anal sexo oral pechos xxx jovencitas gratis